Vivir con el sueldo de un empleado y fracasar en el intento
Enzo Rossi es un empresario italiano que dirige una fábrica de pastas en Roma. Un día se interesó por saber cómo vivían sus empleados y realizó un peculiar experimento: se asignó su salario equivalente al que cobran sus trabajadores e intentó vivir con esos ingresos durante un mes. Al ver que el sueldo sólo le alcanzaba para cubrir los gastos de veinte de los treinta días, decidió otorgar aumentos a sus empleados. “Es justo tomar más de los ricos para dárselo a los pobres”, aseguró Rossi, quien dirige la fábrica de pasta Campofilone.
Para llevar a cabo el experimento, el empresario se fijó un sueldo de mil euros para sí y otros mil para su mujer, que también trabaja en la sociedad, aunque reconoció que esos dos mil euros son superiores, incluso, a los que tienen algunas de las familias de sus empleados. Aun así, sus ingresos se agotaron en el día 20 luego de haber pagado las facturas del agua, el gas, el seguro del auto y haber tenido cuidado en el gasto cotidiano. "Eso significa que en un año entero habría estado sin dinero durante 120 días al año; eso no sólo es pobreza, es también desesperación", afirmó.
Al finalizar su aventura económica-financiera, Rossi decidió incrementar en 200 euros el salario de sus empleados ya que "no es justo que el único en disfrutar los beneficios de la empresa sea yo".
"Estamos volviendo al siglo XIX cuando en mi pueblo había condes y barones, por un lado, y aparceros, por el otro, y se decía que los cerdos nacían sin piernas porque los jamones debían ir a los señores", afirmó el empresario. "En los últimos decenios la vida de los trabajadores creció y la diferencia con las otras clases sociales había disminuido. Pero ahora se está volviendo atrás y hay que remediarlo", agregó.



