Violencia en el trabajo
La violencia en el puesto de trabajo - física o psicológica - ha alcanzado dimensiones mundiales, rebasando fronteras, entornos de trabajo y grupos profesionales. En el caso de la mujer adopta la forma más difundida del acoso sexual, pero golpes, lenguaje obsceno, hostigamiento sistemático, daños y otras formas de agresión que llegan hasta el homicidio afectan tanto a hombres como mujeres evidenciando que la violencia en el trabajo también se ha globalizado.
Un estudio de la OIT llama la atención sobre los costos que este tipo de violencia ocasiona al traducirse en ausentismo o licencias médicas.
En España, se estimó que un 22 por ciento de los funcionarios públicos eran víctimas de mobbing (hostigamiento). El mobbing se caracteriza por un comportamiento agresivo, que se concreta en actos crueles, vindicativos, insidiosos o humillantes, tendientes a debilitar a las personas o grupos de empleados por el procedimiento de hacer difícil la vida de quienes pueden hacer mejor el trabajo del jefe, gritando al personal para que haga las cosas, insistiendo en que sus criterios son los únicos válidos, declinando delegar funciones porque cree que no se puede fiar de nadie y zahiriendo a los demás con críticas constantes o despojándolos de sus responsabilidades por ser demasiado competentes.
Argentina es uno de los países mencionados en el informe entre los que se han hecho eco del problema, incluyendo en su legislación normas tendientes a combatir la violencia en el lugar de trabajo. Claro está que ello no asegura que tales prácticas desaparezcan.
Más información sobre el tema puede encontrarse en: http://www.ilo.org/public/spanish/bureau/inf/magazine/26/violence.htm
Nota relacionada: Acoso sexual
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